El Jardín Infantil
Objetivo
Este proyecto quiere proveer a los niños de 5 o 6 años con un a fuerte base educativa para que se acostumbren a un entorno de clase y que aprendan básicas habilidades sociales para poder seguir estudiando con más éxito. CENIT espera que, después de terminar el jardín, los niños participantes estén motivados y que se les permita asistir a una institución educacional pública. Muchas de estas actividades están pensadas para promover habilidades motoras, una buena higiene y el desarrollo social.
Información del Proyecto
El jardín de CENIT se parece mucho a un jardín normal, a parte de que los niños son trabajadores o acompañan a sus padres al trabajo. El profesor ecuatoriano y los voluntarios preparan a los niños para la escuela primaria, enseñando diferentes materias como matemática preescolar, lectura, escritura, inglés, terapia de juego, terapia de baile, y arte. La estructura de las actividades pone énfasis en promover habilidades motoras, desarrollo emocional, social, y mental. La higiene y desarrollo personal son muy importantes en el jardín. Para niños que sufren de abusos, de comportamiento violento o agresivo, o tienen problemas de aprendizaje, el personal del jardín trabaja con los psicólogos, trabajadores sociales y otros especialistas para asegurarse de que estos problemas no afecten el futuro del niño. A pesar de que el programa dure solo 5 horas por día incluyendo el almuerzo, el jardín tiene mucho éxito en promover la importancia de la educación a los padres, y es muy probable que los niños sigan a una escuela primaria. En el año escolar 2003 – 4, 100% de los niños del jardín fueron matriculados en una escuela primaria. Un profesor ecuatoriano se encarga del jardín y los voluntarios deben ayudar con cada aspecto del programa.
Requisitos para Voluntarios
El jardín está abierto de lunes a viernes, de la mañana hasta la tarde. El compromiso mínimo para este proyecto es de 6 meses y los voluntarios deben tener un nivel de español intermedio a avanzado. Los voluntarios del jardín deben ser cariñosos, creativos, dinámicos, y tener paciencia. Experiencia con el desarrollo infantil temprano está muy solicitada. Algunas responsabilidades de los voluntarios incluyen: ayudar a los niños terminar proyectos, enseñar habilidades sociales (por ejemplo buenos modales, comportamientos adecuados, higiene, sentarse a la mesa cuando comen, arreglar la sala, enseñarlos que hablar es mejor que pegar), acompañar a los niños al patio, a la cafetería y a otros lugares de la escuela, jugar y organizar juegos para los niños, trabajar con el profesor del jardín para crear proyectos temáticos, y si posible, enseñarles un poco de inglés.
