Antecedentes del CENIT
CENIT, el Centro de la Niña Trabajadora, es una organización no gubernamental, sin fines de lucro, que trabaja para ayudar a niños trabajadores (en particular niñas) y sus familias a superar una pobreza extrema y mejorar su calidad de vida a través de la educación y formaciones profesionales, programas de nutrición, servicios sociales y de salud, ayuda sicológica, y recreación. CENIT acoge gente de todas religiones y credos y ofrece programas educativos, psicológicos, atención médica, y formaciones profesionales a niños trabajadores y sus familias. Su esperanza es que con estos servicios, los niños y sus familias puedan mejorar su calidad de vida. CENIT cumple con todos los requisitos de la ley Ecuatoriana respecto a las organizaciones benéficas y está registrada por el Ministerio de Salud Pública. CENIT está ubicado en el sur de Quito, cerca del mercado Camal, y está bien situado para ayudar algunas de las familias más pobres de Quito. La mayoría de los niños han sufrido varios tipos de abusos, psicológicos, físicos o sexuales. Como consecuencia, a menudo tienen problemas arraigados. A CENIT, creemos que para lograr (conseguir, alcanzar) un verdadero cambio en la vida de cualquier persona, es necesario trabajar con el niño, su familia, y la comunidad. Consecuentemente, CENIT ayuda a niños y sus familias independientemente del género, aunque sigue poniendo un énfasis particular en ayudar niñas puesto que suelen tener una cantidad de trabajo desproporcionadamente grande. CENIT es capaz de ser eficaz por los varios programas que dispone, todos los cuales se enfrentan con los problemas de niños trabajadores, cada uno con un diferente énfasis.
¿Quién fundó y quién dirige CENIT?
Las Hermanas del Buen Pastor, una orden católica, fundaron CENIT en 1991 en respuesta a sus observaciones frente a la prevalencia creciente de niños trabajadores en Quito por la migración urbana, la crisis de la deuda, y el incremento de la pobreza. Intentaron dar a estos niños las aptitudes necesarias, el talento y la educación para que pudieran encontrar un trabajo fuera de las calles. Desde hace más de quince años, CENIT sigue siendo dirigido por un grupo de monjas de las Hermanas del Buen Pastor. Estas monjas trabajan en conjunción con unos 35 profesionales ecuatorianos pagados (incluyendo profesores, administradores, psicólogos, y trabajadores sociales), y unos 50 voluntarios extranjeros y nacionales para localizar a los niños trabajadores, hacerse amigos con ellos y sus familias, y probablemente integrarles en un programa educativo.
¿A quién ayuda CENIT?
CENIT ayuda a niños trabajadores, sus familias, y miembros de la comunidad. La clínica médica comunal provee servicios generales a unos 2000 pacientes cada año. Las escuelas dan aptitudes pedagógicas y sociales a unos 250 niños por año, muchos de los cuales no tendrían esta oportunidad. El programa de Alcance a las Calles ayuda a más de 190 niños y padres, trayendo recursos pedagógicos a las calles. El programa del Centro Escolar de Apoyo (CEA) proporciona apoyo académico a unos 70 niños, ayudándoles a incorporarse en el sistema educativo.