Karina y Ruth (nombres cambiados), de 10 y 12 años de edad, son dos hermanas que están en los programas de CENIT. Las niñas provienen de una familia pobre oriundas del Cotopaxi que llegó a la ciudad buscando una vida mejor. La vida de la familia trascurre entre la extrema pobreza y el fuerte trabajo. Ellas se dedican a la elaboración de ladrillos, desde las cinco de la madrugada hasta el medio día. En conjunto con sus padres obtienen 150 ladrillos semanales. Las posibilidades de estudiar en la escuela son escasas pero a pesar de esto ellas cuentan con la ayuda de CENIT. Diariamente Karina y Ruth llegaban para aprender un poco de lecto-escritura, matemáticas, ciencias sociales y cultura general en la escuela primaria de CENIT. Además, CENIT se contactó con el Instituto de Educación Especial con el fin de inscribir a las niñas en una escuela especial. Ahorita atienden esa escuela por las mañanas y el centro de apoyo escolar de CENIT por las tardes.